Danza tu vida

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sábado, 12 de febrero de 2011

TRANSMITIR EN POSITIVO

A veces me escriben personas de toda España pidiéndome consejos sobre cómo orientar talleres de risoterapia para colectivos diversos y con distintos objetivos.
Yo me formé como risoterapeuta en Salud Inteligente http://www.risa-saludinteligente.com/, una escuela de Barcelona que ha sido pionera en este campo y que ofrece una formación muy completa a todos los niveles: salud física y psíquica, musicoterapia, introducción al clown, dinámicas de parejas y grupos, etc. Durante los fines de semana intensivos tuvimos la oportunidad de experimentar en cada uno de nosotros los cambios que se producían como resultado de las distintas actividades planteadas y la convivencia con los compañeros. Fue una experiencia que marcó un antes y un después en mi vida y el primer gran empujón hacia las terapias alternativas. El primer paso había sido obtener un título de Quiromasajista. Le siguieron el reiki, la biodanza, la formación en Inteligencia Emocional y la carrera de Psicopedagogía.
No hace falta ser un experto en ninguna de estas terapias para valorar la importancia del buen humor, del contacto físico, de la música, del poder mental. Por eso cuando la gente me escribe, insisto en la importancia del cambio personal para poder transmitir a los demás un buen chorro de energía positiva tan necesaria para sobrevivir el día a día.  Y trabajarse mucho la empatía, porque puede ser que los mundos con los que estemos tratando estén muy lejanos de nuestra experiencia personal, y nos cueste entender el dolor de un anciano que se ha quedado solo, o la impotencia que siente una persona que tiene movilidad reducida. Esto por poner casos más críticos, porque verdaderamente en el día a día la gente sufre por pequeñeces que se les hacen un mundo. También eso hay que intentar entenderlo.
Pensar y transmitir en positivo es un arte, que como todo arte, requiere mucha, mucha práctica y conlleva también, la mayoría de las veces, desaprender lo aprendido, porque son pocos los afortunados que se han alimentado de ese tipo de mensajes.
Así que, si quieres transmitir sonrisas, alegría y ganas de vivir empieza a ejercitar ese músculo mental que te ayuda a disfrutar del aquí y el ahora. Pon a trabajar todos tus sentidos y... a practicar.