Danza tu vida

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domingo, 8 de junio de 2014

ASOMARSE A UN CURSO DE MILAGROS. LECCIONES 1, 2 Y 3

Cuando empecé a estudiar Un Curso de Milagros, hace ya algunos años, me maravilló que alguien pudiera entender ese lenguaje y sacar algo en claro. Pero como veía que las personas que se habían comprometido en su estudio habían cambiado su vida para mejor, me obstiné en ello y poco a poco se fue haciendo la luz.
No seguí las instrucciones que te dan al comienzo porque el texto me parecía realmente indigerible, así que me lo salté y me fui directamente a las lecciones. Sé que esto es lo que ha hecho mucha gente y a mí me funcionó. 

La primera lección.

LECCIÓN 1: Nada de lo que veo en esta habitación (o en la calle, en la casa, en la tele, en el ordenador, en el cajón de mi mesilla de noche…) significa nada. 

He repetido esta lección un millón de veces. Me ayuda a desapegarme de las cosas, a no temer que me falten.

Segunda lección:

Lección 2: Le he dado a todo lo que veo en esta habitación (en esta calle, en este lugar, en este país, en este mundo…) todo el significado que tiene para mí.

Todo lo que veo tiene el significado que yo le he otorgado, y ese significado varía de persona a persona. No hay un significado absoluto de ninguna cosa. Cada uno de nosotros aportamos a lo que vemos nuestro filtro de percepción, nuestras emociones, nuestros recuerdos...

Y la tercera lección:

Lección 3: No entiendo nada de lo que veo en esta habitación (ni en la calle, ni en esta ciudad, ni en el mundo…)

Los paréntesis son míos. El Curso no te incita a mirar más allá de tu cuarto, pero a mí se me van los ojos. 
El objetivo de la lección es ayudarme a despejar mi mente de todas las asociaciones del pasado, para que pueda ver las cosas tal como se presentan ante mí ahora y también para que me dé cuenta de lo poco que entiendo acerca de ellas. Ahora tengo que olvidarme de lo aprendido y mirar simplemente; sin poner etiquetas, sin analizar y sin emitir juicios.


Tres lecciones sencillas, que te invitan a mirar las cosas con otros ojos. Yo intento recordarlas constantemente y tratar de mirar todo como si fuera la primera vez que lo veo. Personas, lugares, los demás seres vivos que se cruzan en mi camino...
Así que acallo las palabras de las lecciones y acallo mis pensamientos, y me paseo tan sólo contemplando atentamente, dejándome impregnar por la esencia de todas las cosas. Eterno presente.

Escrito por María