Danza tu vida

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miércoles, 22 de junio de 2011

EL ARTE DE FLORECER

A principios de primavera compré una fucsia preciosa en un vivero. Estaba totalmente cubierta de flores, así que la llevé a casa con ilusión y la coloqué donde pensé estaría más a gusto. Poco a poco fui viendo como esas flores caían, una a una, imparables, hasta que no quedó ni una. ¿Algo le pasaba a la fucsia o es que el lugar que elegí para ella no era el más adecuado?
La cambié de sitio y esperé. No entiendo mucho de plantas, así que me dejé llevar por mi intuición para recolocarla. Me maravilló ver como unas semanas después volvía a florecer, y se cargaba de flores. 
Este año he vivido esta experiencia con dos personas cercanas a mí, dos niños que, colocados en el lugar equivocado, no sólo perdieron sus flores sino que además crecieron espinas que clavaban a su alrededor para defenderse. Cuando la situación se enmendó fue feliz testigo de una importante transformación, de un hermoso florecimiento, que sacaba del interior de su ser todo lo mejor que tenían.
Las circunstancias importan. He hablado mucho en estos dos años de andadura de blog sobre lo importante que es desarrollar recursos personales para afrontar el día a día y, ciertamente, esos recursos ayudan y nos colocan en nuestro centro, que es donde debemos estar ( y no descentrados...). Pero en ocasiones las circunstancias pueden desbordarnos e impedir sacar lo mejor de nosotros mismos. Lo he visto en las plantas, lo he visto en los niños, lo he visto en mí misma y lo veo día a día en muchos de los adultos que me rodean.
Por eso intento no emitir juicios sobre personas sin saber antes en que estación se montaron, cuáles han sido sus compañeros de viaje y qué cargan en su equipaje. 
Y para mí misma sé que a veces me subo al tren equivocado pero que lo importante es darme cuenta y cambiar de trayecto en cuanto tengo ocasión. Si la siguiente parada queda lejos, entonces saco mi caja de herramientas y me dispongo a esperar y sacar partido de la situación lo mejor posible. Mi mejor ser aflorará en el momento adecuado.
En este primer día de verano os deseo que seáis más conscientes del  lugar que necesitáis para que vuestro verdadero ser florezca. Que desarrolléis vuestra intuición para descubrir cuál es vuestro sitio y fuerza y sabiduría para transformar las circunstancias adversas en la medida que podáis. Nos os conforméis, no os resignéis. En esta nuestra Tierra hay muchos mundos diferentes, y un mundo mejor siempre es posible.
Ojalá que tengáis un verano lleno de flores.


Tomada de la red, mi cámara es humilde pero mi fucsia igual de linda