Danza tu vida

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viernes, 5 de septiembre de 2014

COMIENZO DE CURSO: COOPERAR DESDE EL PRINCIPIO

¿Trabajar en equipo? ¡¡¡¡SÍ!!!! 

¿Por qué? Porque la escuela, la sociedad y los alumnos lo están pidiendo a gritos. Mirad las fotos de las escuelas antiguas. ¿Ha cambiado algo? El pizarrón delante, los niños y niñas sentados en filas, el maestro con la tiza en la mano dando la charla. Normas del aula para ajustarse a este modelo: obedecer y callar, además de permanecer sentado tanto tiempo como decida el profesor, independientemente de las necesidades de los alumnos.

Sé que a los que os tenéis que poner al frente del aula os da miedo este jaleo del aprendizaje cooperativo. He dado cursos por todo Aragón y aunque os entusiasma la idea y disfrutáis de las sesiones, a la hora de ponerse al frente del aula preferís el modelo antiguo que os da más seguridad. 

Yo os ofrezco aquí algunas pautas que salieron publicadas en el libro "La voz de la experiencia", escritas por mí y recopiladas después de años de investigación-acción en el aula. 

Es divertido, facilita la gestión del aula, el aprendizaje y la autonomía de los alumnos. Es innovador y propone un modelo a seguir durante toda la vida adulta. Desarrolla habilidades emocionales y sociales, además de la competencia de aprender a aprender entre otras. En fin, que abre camino a la escuela nueva, inclusiva y dinámica. Nuestros alumnos no son esponjitas sobre las que verter contenidos. Son seres humanos que necesitan interactuar, motivarse y aprender por medio de la experiencia, el debate y la reflexión conjunta. Venga, anímate. Estos primeros días de septiembre son los mejores para SENTAR LAS BASES PARA EL APRENDIZAJE COOPERATIVO. 

Aquí te dejo algunas pistas, y para cualquier consulta mi correo risoterapiajaca@gmail.com

Para la puesta en práctica del AC es importante seguir los pasos siguientes:
1.- Distribuir la clase en grupos heterogéneos. Los equipos de cuatro son los mejores porque permiten también realizar trabajo por parejas. Si no se puede, mejor de tres que de cinco.
2.- Distribuir los cargos. Se pueden hacer fijos para un trimestre o rotatorios según la estructura o la actividad, o según la habilidad social trabajada en la clase. Los cargos con los que yo he trabajado más han sido: facilitador/a, organizador/a, secretario/a, reportero/a o portavoz.
3.- Preparar las reglas. Para ello es preciso que ayudemos a nuestros alumnos y alumnas a desarrollar el pensamiento medios-fin. ¿Qué tipo de clase quieren tener? En función de la clase que quieran, será necesario tener unas reglas u otras. Para ayudarles a reflexionar sobre esto les podemos plantear dos tipos de clase, a las que llamaremos, por ejemplo,  clase A y  clase B.
         La clase A es la clase de buenos estudiantes, cooperativos, atentos, trabajadores, respetuosos. Con este tipo de estudiantes habría libertad de movimientos, trabajo en grupos, atmósfera apacible, alegre, y mucho tiempo para actividades entretenidas. Sería una clase en la que la inteligencia de los niños se desarrollaría porque habría muchas oportunidades para aprender. La clase B sería una clase de alumnos maleducados, habladores, poco trabajadores, nada cooperativos. No habría más que malas caras, nada de trabajo en grupo y poco tiempo para actividades divertidas. Quizás no se pudiese aprender mucho y por lo tanto sería una gran pérdida de tiempo.
A partir de esta presentación los alumnos eligen el tipo de clase que quieren tener (menos mal que siempre eligen la clase A) y de ahí ellos mismos deducen las reglas. Las reglas se guardan en la carpeta del equipo y se copian también en los cuadernos personales. Se escriben en folios de colores, se cuelgan en la pared y son compartidas por todos los demás profesores que atienden al grupo.
4.- Desarrollar un Plan de equipo. Siendo el primer y más importante objetivo que todos los alumnos cooperen y progresen en su aprendizaje, a partir de ahí se eligen otros cuatro que completan el plan de equipo para el mes, el trimestre o para un proyecto concreto. A este plan de equipo se le suman los objetivos personales de los miembros.

         El plan de equipo debe ser revisado y evaluado cada cierto tiempo para que no pierda importancia. Los alumnos guardan un documento en su carpeta de equipo y realizan una copia del plan en su cuaderno. Al final de cada unidad o proyecto revisan el plan y sus compromisos personales.

Escrito por María