Danza tu vida

Danza tu vida

lunes, 31 de diciembre de 2012

UNA LECCIÓN PARA AYER



A puntito de empezar un nuevo año,  se me ocurre que el mejor pensamiento que puedo compartir con vosotros pertenece a Richard Bach, del libro de Ilusiones. Dice así:
No vuelvas la espalda
a los futuros posibles
antes de estar seguro de que no tienes
nada que aprender de ellos.
Siempre gozarás de libertad
para cambiar de idea
y elegir otro futuro,
u otro
pasado

Cuando leí esto, hace más de veinte años, me maravillé de la idea de que se pudiera cambiar el pasado.  ¿Cambiar el pasado? ¿Eso es posible?
Ahora sé que sí es posible, y es el deseo que quiero compartir con vosotros.  Que soltéis las amarras que os unen al pasado, sobre todo al pasado  que os duele. Que respiréis profundo y soltéis el dolor, la pena y el rencor, el resentimiento. Que olvidéis que un día os preocuparon cosas sin importancia, que elegisteis el conflicto en lugar de la paz, que en vuestra vida venció el miedo en lugar del amor.
Mi deseo para esta noche es que miréis vuestro pasado con ojos nuevos y le deis significado a todo lo que pasó, a lo que sufristeis, a los silencios y a la soledad. Que miréis todo eso con los ojos del perdón y del amor, para así soltar el peso que os ahoga, que os oprime, que no os deja avanzar.
Si no aprendemos las lecciones se repiten. Si no soltamos, si no perdonamos, el año que viene no será un año nuevo sino que será igual que el anterior y el pasado se proyectará al futuro uno y otra vez.
Este es mi deseo para esta noche. Respira y suelta. Perdona y olvida. Que de tu pasado sólo quede su belleza, y que esta se proyecte al futuro. Y que vuestro futuro sea pleno y lleno de paz.
Escrito por María