Danza tu vida

Danza tu vida

domingo, 13 de noviembre de 2011

ACOMPAÑARSE A UNO MISMO

Hace unos días mi cuñada publicó en su blog una entrada referida a su mal diagnosticada intolerancia al gluten (http://etologiafamiliar.blogspot.com/2011/11/confirmado-soy-celiaca-creo.html) que hace unos años le causó tremendos dolores en la cadera que le impedían hacer vida normal. Recomiendo leer lo que ella escribe, sobre todo en lo relativo a lo que la medicina convencional hizo al respecto, ya que sé que hay mucha gente que ha pasado o pasará por situaciones parecidas, y no hay más que leer los comentarios que aparecen a continuación de su escrito. 
Los médicos que la trataron intentaron aliviar los síntomas -sin atender a la causa- contaminando aún más su organismo, que sólo intentaba liberarse de toxinas para poder continuar funcionando.


Son muchos los testimonios de personas por todo el mundo que manifiestan haberse mejorado drásticamente de dolencias que se consideraban incurables a partir de la eliminación de ciertos alimentos de la dieta. Y cuando hablo de "dieta" no me refiero sólo a la comida. Hablo también del estilo de vida, de abstenerse de tóxicos medioambientales, emocionales, afectivos, mentales... 
Saber qué y cuándo algo me sienta mal y perjudica mi salud (emocional, física, mental) requiere observarse , acompañarse, estar ahí para uno mismo cuando algo duela, cuando se siente que las cosas no funcionan y que hay cierta energía rara en el ambiente (eterno o interno). Para hacer esto  hay que dejar que los síntomas se manifiesten, porque si nos tomamos un "analgésico" a la primera de cambio, nos perderemos una valiosa oportunidad de desarrollar conocimiento y poder sobre nuestra vida.


No está de mas que, al acabar de leer esto, te tomes unos minutos para observarte, para tomar consciencia de tu postura corporal, de tu estado emocional, de los pensamientos que te invaden. Acompáñate un poco, estate ahí para ti, para atenderte y procurarte, durante un ratito, todo lo que necesitas.